El Circuito de Estambul ha albergado el Gran Premio de Turquía desde su edición inaugural en 2005. La que será la primera pista esta temporada en la que se corra en sentido contrario a las agujas del reloj, ofrece una enorme variedad de curva, prácticamente todas las posibles en un circuito de Fórmula 1. Únicamente una pequeña porción del trazado está a nivel, ya que la mayoría del recorrido está en pendiente, ya sea ascendente o descendiente, lo que supone una auténtica montaña rusa para los pilotos.
La curva 8 es de las pocas que no está en pendiente, pero representa el mayor desafío de toda la vuelta. Consta de un triple vértice a izquierdas, hasta donde se llega procedente de una bajada y dónde se generan enormes fuerzas G, las más altas de todo el año, sometiendo a neumáticos, coches y pilotos a una tremenda presión.
La última combinación de curvas antes de llegar a la recta de meta también tendrá que ser muy tenida en cuenta por los pilotos. La sucesión de curvas a izquierda-derecha-izquierda que van de la 12 a la 14 es de las zonas más lentas del circuito y llega inmediatamente después de una zona mucho más rápida de recta. Esta combinación puede dar lugar a que aparezca el ‘graining’ en los neumáticos, así que equipos y pilotos tendrán que prestar una atención especial a este aspecto para intentar minimizarlo, especialmente al principio del fin de semana cuando el circuito está más sucio y hay menos goma sobre la pista.
Las altas velocidades y las fuertes frenadas implican que los neumáticos sean puestos seriamente a prueba en Turquía, donde el nivel de desgaste y degradación también deberán ser tenidos en consideración. El Gran Premio de Turquía se celebrará este año antes que en temporadas anteriores. Eso provocará que probablemente no sea una de las carreras más calurosas del año, algo que sí se daba cuando se disputaba mediado el verano.
El año pasado, Felipe Massa (Ferrari) consiguió su tercera victoria de la temporada en el Gran Premio de Turquía. Massa tomó la salida desde la pole y siguió una estrategia de compuesto medio-medio-duro para logra el triunfo.
Hirohide Hamashima - Director de Desarrollo de Bridgestone Motorsport, dijo: "Estambul ofrece una amplia variedad de diferentes tipos de curvas y es un trazado muy complicado a la hora de encontrar la puesta a punto del coche y sacar el máximo provecho a los neumáticos. En Estambul experimentamos las fuerzas G más altas de toda la temporada, así que hemos apostado por nuestros neumáticos más duros. Históricamente se han registrado temperaturas muy altas en Turquía, pero el cambio de fechas al mes de mayo debería implicar una bajada de las mismas. El año pasado vimos como algunos pilotos se encontraban con problemas a la hora de usar nuestros neumáticos, así que hemos introducido cambios en la construcción de la goma para intentar que eso no se repita. Este circuito no sólo representa un enorme desafío para nuestros neumáticos, sino que los pilotos también se enfrentan a una dura carrera en la que se gira en sentido contrario al de las agujas del reloj".
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