Diseñar y construir un coche de Fórmula Uno es una tarea muy dificil, máxime cuando la normativa cambia de forma tan rápida, de una a otra temporada. El proceso de diseño ha sido complejo para el coordinador técnico del equipo BMW Sauber F1, Willy Rampf: "Desarrollar un coche de Fórmula Uno nuevo siempre es emocionante, pero esta vez tenía algo aún más especial.
En primer lugar, el cambio de los neumáticos con surcos a los slick supone más adherencia, pero también mueve el equilibrio de fuerza hacia delante. Los neumáticos delanteros tienen una zona de contacto proporcionalmente más grande y dan más adherencia que los traseros.
En consecuencia, se tiene que mover más peso hacia la parte delantera del coche, y el equilibrio aerodinámico tiene que ajustarse también. Al mismo tiempo, hay que encontrar la mejor manera de aplicar la nueva normativa".
En primer lugar, el cambio de los neumáticos con surcos a los slick supone más adherencia, pero también mueve el equilibrio de fuerza hacia delante. Los neumáticos delanteros tienen una zona de contacto proporcionalmente más grande y dan más adherencia que los traseros.
En consecuencia, se tiene que mover más peso hacia la parte delantera del coche, y el equilibrio aerodinámico tiene que ajustarse también. Al mismo tiempo, hay que encontrar la mejor manera de aplicar la nueva normativa".
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